La renovación integral del firme ya es visible en varios puntos del municipio y permitirá mejorar la seguridad y la comodidad de circulación en más de nueve kilómetros de la carretera nacional.

Las noches en Caldas de Reis tienen desde hace semanas un sonido diferente. Mientras gran parte de la villa descansa, maquinaria y operarios trabajan intensamente para dar forma a una de las actuaciones viarias más importantes de los últimos años en el municipio: la renovación del firme de la carretera N-640.

El alcalde de Caldas de Reis, Jacobo Pérez, supervisó durante la noche del pasado lunes el avance de los trabajos en el núcleo urbano, donde las labores se desarrollan actualmente a pleno rendimiento. Las actuaciones se concentran en algunos de los puntos con mayor volumen de tráfico, como el enlace con la N-550, la calle Pedro Mateo Sagasta y la calle Juan Fuentes Echeverría.

Con el objetivo de minimizar las molestias a conductores y vecinos, las obras se ejecutan en horario nocturno, entre las 22:00 y las 08:00 horas. Esta planificación permite mantener la actividad habitual de la villa durante el día y reducir el impacto sobre la circulación.

Durante las últimas jornadas, el Concello ha restringido temporalmente el estacionamiento en las zonas afectadas, informando previamente a la ciudadanía para facilitar el trabajo de los equipos de obra. Desde el gobierno local se agradece la colaboración y comprensión de los vecinos, conscientes de la importancia de una intervención largamente esperada.

Una mejora esperada desde hace años

La actuación, impulsada por la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra, comenzó a principios de abril tras la Semana Santa. Los trabajos arrancaron en la zona de San Andrés y continuarán progresivamente hasta Saiar.

El estado del pavimento presentaba un importante deterioro en diversos tramos, agravado en los últimos meses por las condiciones meteorológicas adversas. La renovación permitirá mejorar notablemente la seguridad vial, la comodidad de conducción y la durabilidad de la infraestructura.

“Cada vez estamos más cerca de contar con un firme completamente renovado desde San Andrés hasta Saiar”, destacó el alcalde durante su visita a las obras.

Más de 2,2 millones de euros de inversión

La intervención cuenta con una inversión superior a los 2,2 millones de euros y un plazo de ejecución aproximado de diez meses. Una vez finalizada, permitirá renovar más de nueve kilómetros de la carretera nacional a su paso por Caldas de Reis.

Además de mejorar el estado de la vía, el proyecto incorpora criterios de sostenibilidad. Los trabajos se desarrollan dentro del Programa de Pavimentos Asfálticos Eficientes (EFAPAVES), promovido por el Ministerio de Transportes, utilizando materiales más respetuosos con el medio ambiente y técnicas que favorecen una mayor eficiencia energética.

La financiación procede de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, destinados a modernizar infraestructuras y avanzar hacia una movilidad más sostenible.

Un cambio que ya se puede apreciar

Aunque la actuación todavía continuará durante los próximos meses, los resultados ya son visibles en varios puntos del municipio. También en la N-550, donde se han realizado mejoras apreciables en zonas como Carracedo.

Para muchos vecinos y conductores habituales, estas obras representan una mejora necesaria en una de las principales vías de comunicación de la comarca. Una inversión que, más allá del nuevo asfalto, busca ofrecer mayor seguridad, comodidad y calidad de vida a quienes transitan diariamente por Caldas de Reis.

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