Hay caminos que son mucho más que una simple vía de paso. Son parte de la vida cotidiana de un pueblo, testigos silenciosos de encuentros, conversaciones y de la rutina de quienes han construido su vida en el rural. Uno de ellos es el camino de San Martiño, en la parroquia de Arcos da Condesa, que pronto iniciará una nueva etapa gracias a una actuación impulsada por el Concello de Caldas de Reis.

El Gobierno local proyecta la renovación integral del pavimento y la dotación de una nueva red de aguas pluviales en esta vía, una actuación que contará con una inversión de más de 90.800 euros, IVA incluido, y un plazo estimado de ejecución de dos meses.

Actualmente, el camino presenta un notable estado de deterioro. Se trata de una vía muy utilizada por los vecinos y vecinas del núcleo de San Martiño, por lo que la intervención busca mejorar tanto la seguridad como la funcionalidad del entorno, resolviendo además los problemas relacionados con la evacuación de las aguas de lluvia.

Según recoge la memoria técnica del proyecto, los trabajos contemplan la retirada del firme actual, la instalación de nuevos colectores de pluviales y sumideros lineales con rejilla, así como la ejecución de una primera capa de hormigón armado de 15 centímetros de espesor, con acabado pulido y color ocre. Sobre esta base se colocará posteriormente un pavimento de piedra de granito, distribuido en franjas perpendiculares al eje del camino, además de nuevas piezas de granito en los márgenes exteriores para garantizar una adecuada integración con las parcelas y cierres colindantes.

El alcalde de Caldas de Reis, Jacobo Pérez, subraya que la actuación permitirá reforzar la seguridad de la zona y dotarla de una infraestructura moderna para la recogida de aguas pluviales, al tiempo que ofrecerá un firme más adecuado y respetuoso con el entorno rural.

Durante la presentación del proyecto, el regidor recordó que esta mejora había sido comprometida en su día por la anterior directiva de la Entidad Local Menor de Arcos da Condesa. Sin embargo, ante la demora en su ejecución, el Concello decidió asumir el impulso definitivo de la actuación.

“Desde el Gobierno local hemos decidido dar un paso al frente porque no queremos que una obra tan importante para este núcleo rural continúe retrasándose en el tiempo”, señaló el alcalde.

Pérez también aprovechó para reconocer el trabajo de mantenimiento y limpieza que la actual Entidad Local Menor está desarrollando en la parroquia. En este sentido, destacó la buena colaboración existente entre ambas administraciones, una coordinación que considera fundamental para atender las necesidades del territorio y avanzar en proyectos de mayor envergadura.

Mientras la obra avanza en su tramitación, en San Martiño crece la expectativa entre los vecinos. Porque más allá de una mejora urbanística, la actuación supone una respuesta a una demanda histórica y una apuesta por seguir reforzando los servicios y las infraestructuras en el rural de Caldas de Reis.

Una inversión que busca mejorar el día a día de quienes viven en la parroquia y garantizar que un camino fundamental para la comunidad recupere las condiciones que merece.

Deja un comentario

Archivos