En el tatami no solo se pelea por una medalla. A veces también se lucha contra el cansancio, las horas de estudio, los viajes y la presión de intentar llegar a todo. Y precisamente ahí, en ese equilibrio silencioso entre deporte y vida académica, es donde Katy Rebón volvió a demostrar este fin de semana por qué se ha convertido en uno de los nombres propios del taekwondo gallego.

La deportista del Club Número Phi conquistó la medalla de bronce en el Campeonato de España Universitario de Taekwondo, celebrado en Granada, después de completar una competición marcada por la intensidad y el alto nivel de las participantes.

Katy inició su camino en el campeonato superando con autoridad a la representante de Extremadura en la primera ronda, mostrando seguridad, concentración y una gran lectura táctica del combate. Ya en semifinales, la competidora de Caldas de Reis se encontró frente a la representante de Madrid, quien terminaría proclamándose campeona del torneo nacional.

A pesar de quedarse a las puertas de la final, el resultado fue recibido con enorme satisfacción dentro del club caldense, donde valoran especialmente el esfuerzo constante que hay detrás de cada competición. Porque más allá del metal conseguido, el bronce representa también la capacidad de compaginar el deporte de alto nivel con las exigencias de la formación universitaria.

Desde el entorno del club destacan la disciplina y la madurez deportiva de Katy, que continúa creciendo competición tras competición y consolidándose como una de las referentes del equipo. El nuevo podio nacional confirma además el gran momento que atraviesa el Club Número Phi, una entidad que sigue llevando el nombre de Caldas de Reis a campeonatos de primer nivel dentro y fuera de Galicia.

Y el calendario no da tregua. Apenas unos días después de regresar de Granada, el club afrontará ya una nueva cita importante con la celebración del Campeonato Escolar Provincial, donde una amplia representación de jóvenes deportistas defenderá los colores de la entidad en una competición que volverá a poner a prueba el trabajo realizado durante toda la temporada.

Mientras tanto, el bronce de Katy Rebón deja una nueva imagen para el recuerdo: la de una deportista que sigue avanzando paso a paso, entre estudios, entrenamientos y sacrificio, demostrando que detrás de cada medalla siempre hay una historia mucho más grande de lo que se ve sobre el tatami.

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