En tiempos en los que nada se desperdiciaba, las abuelas gallegas sabían transformar los restos del día anterior en auténticas delicias. Entre esas recetas de memoria y cariño está la tortilla dulce de pan, un postre humilde y reconfortante que rescata el sabor de la tradición y el valor de la cocina de aprovechamiento.
Esta receta nació del ingenio: dar una segunda vida al pan duro, ese que quedaba olvidado en la panera, convirtiéndolo en un bocado tierno, aromático y lleno de nostalgia. Su textura y su sabor recuerdan a las torrijas, ya que el pan se empapa en leche y se cocina con huevo y azúcar. El resultado es una especie de pudin rústico que, con pocos ingredientes, conquista a cualquiera.
“Cada casa tenía su versión, y cada abuela, su toque especial —un poco más de canela, un chorro de vino dulce o un puñado de pasas—”, cuenta Coque Fariña, autor de esta receta y amante de la cocina tradicional. “Yo os dejo la mía, pero estoy segura de que en cada hogar de Galicia se guarda una receta maravillosa de tortilla de pan.”
Receta de Tortilla Dulce de Pan
Ingredientes
- 150 g de pan del día anterior (preferiblemente la miga).
- 200 ml de leche (ajusta según lo seco que esté el pan).
- 4 huevos.
- 50-75 g de azúcar (al gusto).
- Especias al gusto: canela, jengibre, cardamomo, vainilla o nuez moscada.
- Nueces troceadas y pasas.
- Mantequilla para engrasar la sartén.
- Azúcar y canela para espolvorear al final.
Preparación
- Corta el pan en trozos pequeños y colócalo en un bol.
Vierte la leche caliente por encima y añade las especias.
Deja reposar unos 10-15 minutos, hasta que el pan esté completamente blando. Consejo: la mezcla debe quedar como una pasta suave, no líquida. Si ves que sobra leche, escúrrela un poco. - Pon las pasas en remojo (puede ser en agua o en licor, si prefieres un toque más aromático).
- En otro bol, bate los huevos con el azúcar. Añade el pan remojado y mezcla bien hasta integrarlo.
Incorpora las nueces troceadas y las pasas escurridas. - Calienta una sartén antiadherente con un poco de mantequilla a fuego medio.
Vierte la mezcla y cocina unos 5-7 minutos, hasta que los bordes estén dorados. - Con cuidado (y la ayuda de un plato, como harías con una tortilla de patatas), dale la vuelta y cocina por el otro lado unos 5 minutos más.
- Espolvorea por encima una mezcla de azúcar y canela antes de servir.
Un postre que sabe a hogar
La tortilla de pan puede disfrutarse templada o fría, acompañada de un café o una copa de licor café gallego. Algunas versiones se “emborrachan” con un almíbar de vino blanco o un toque de aguardiente, convirtiéndola en un dulce aún más festivo.
Más allá del sabor, este postre representa una forma de entender la cocina: respeto por los ingredientes, aprovechamiento y cariño por lo hecho en casa. En tiempos en los que todo va deprisa, esta receta invita a detenerse, a oler la canela, a remover despacio y a recordar que la cocina, como la vida, también se alimenta de gestos sencillos.







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