Crujientes por fuera, tiernos y aromáticos por dentro. La chef Coque Fariña firma una receta que parece salida de un obrador de alta repostería, pero que en realidad se prepara con ingredientes sencillos y una técnica al alcance de cualquier cocina doméstica. El resultado es tan vistoso como delicioso. “Es casi imposible comer solo uno”, advierte.
La clave está en un gesto que marca la diferencia: escalfar previamente las peras en un almíbar especiado que potencia su sabor y aporta profundidad aromática al conjunto.
Ingredientes (para 6 unidades aproximadamente)
1 lámina de masa de hojaldre (preferiblemente rectangular) 3 peras maduras (media pera por persona) Mermelada al gusto (1 cucharadita por unidad) Recomendación: albaricoque o melocotón 1 huevo (para pintar y abrillantar) 1–2 cucharadas de azúcar blanco Azúcar glas para espolvorear
Para el almíbar aromático:
Agua (la suficiente para cubrir las peras) Piel o zumo de naranja (o ambos) Vainilla Canela Cardamomo Anís estrellado Un toque de pimienta
Las especias pueden ajustarse al gusto, pero es importante que el agua quede bien perfumada.

Elaboración paso a paso
1. Perfumar y ablandar la fruta
Pela las peras y córtalas por la mitad a lo largo. Retira el corazón y las pepitas con cuidado de mantener la forma.
En un cazo, lleva a ebullición el agua junto con la naranja, la vainilla, la canela, el cardamomo, el anís estrellado y el toque de pimienta. Cuando el conjunto esté aromático, incorpora las peras y cuécelas durante unos cinco minutos.
Este breve escalfado permite que la fruta se ablande ligeramente y absorba los matices especiados. Escúrrelas y deja que se enfríen antes de continuar.
2. Montaje del hojaldre
Extiende la lámina de hojaldre y corta un rectángulo por cada media pera. En el centro de cada porción coloca una cucharadita de mermelada.
Sitúa la media pera encima, con la parte plana hacia abajo. Con la punta de un cuchillo, marca suavemente la silueta de la pera sobre la masa, sin llegar a cortarla por completo. Este detalle técnico facilita que el hojaldre suba de manera uniforme durante el horneado y que los bordes queden más crujientes y definidos.
3. Horneado y acabado
Bate el huevo y pinta los bordes del hojaldre para lograr un acabado brillante. Espolvorea un poco de azúcar blanco por encima.
Hornea a 180 ºC durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que el hojaldre esté dorado y apetecible.
Una vez fuera del horno, deja templar unos minutos. Espolvorea con azúcar glas y, si se desea reforzar el efecto visual, añade una pequeña hoja verde de mandarina o una ramita de menta para evocar la forma natural de la pera.
Un postre que parece de pastelería
El contraste entre el hojaldre crujiente, la suavidad de la pera especiada y el dulzor sutil de la mermelada convierte esta receta en una opción versátil: perfecta para una sobremesa especial o para elevar cualquier comida sin grandes complicaciones.
La propia Coque Fariña sugiere servirlos ligeramente tibios, acompañados de una bola de helado de vainilla. El contraste de temperaturas y texturas transforma este sencillo hojaldre en un postre digno de aplauso.
Una demostración de que la elegancia, en cocina, muchas veces reside en la simplicidad bien ejecutada.






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