Caldas de Reis ha vivido este fin de semana algo más que una cita gastronómica. Ha sido un encuentro con el sabor, con las calles llenas de vida y con ese pulso cercano que define a una villa que sabe celebrar lo suyo. Entre platos, risas y conversaciones compartidas, una propuesta logró destacar por encima de todas: la del Mesón Bermaña, que se proclamó ganador de la histórica primera edición de la Ruta de Tapas.
No fue una victoria cualquiera. Fue el resultado de una combinación entre el criterio profesional y la voz del público, ese jurado espontáneo que, tapa a tapa, recorrió los diez establecimientos participantes. Más de 5.000 pequeñas creaciones salieron de las cocinas durante tres jornadas que transformaron Caldas en un auténtico mapa de sabores.
En ese recorrido colectivo, el Mesón Bermaña supo conquistar paladares y emociones. Su propuesta, valorada tanto por el jurado profesional como por los clientes, alcanzó la puntuación más alta y se convirtió en el símbolo de un certamen que nació con vocación de quedarse.

Para Fátima Aboy, la experiencia fue tan intensa como inesperada.
“Fue bastante emocionante, sobre todo haber recibido la mejor puntuación del jurado. Con eso ya me había conformado”, explica.
A lo largo del fin de semana, el contacto directo con el público fue reforzando esa sensación. “Todo el que probaba la tapa me felicitaba, y poco a poco iba apareciendo la posibilidad de ganar”, recuerda.
Lejos de imaginarse en lo más alto del certamen, la cocinera destaca también el esfuerzo diario detrás de su propuesta. “Yo no tenía la esperanza de ganar. Al final estoy yo sola en la cocina, luchando y haciendo lo que me gusta: cocinar”, señala, poniendo en valor el trabajo constante frente a otros locales con equipos más amplios.
Más allá del reconocimiento individual, Aboy subraya el impacto colectivo de la iniciativa: “Lo mejor de todo es que con esta ruta conseguimos mover gente por todo el pueblo, atraer visitantes de los alrededores y demostrar que la hostelería de Caldas no es solo para los peregrinos, sino también para nuestros vecinos”.
La ganadora también quiso tener palabras de agradecimiento para la organización y los participantes: “Gracias a todos, y en especial a Jesús Fariña, presidente de la Asociación de Hostelería, por el trabajo realizado. Todos presentamos tapas de gran nivel”. Asimismo, destacó el apoyo institucional, con la implicación del alcalde, que recorrió los establecimientos durante el evento.
El podio lo completaron el Bar Toque, en segunda posición, y el Bar Sena, que logró el tercer puesto, consolidando así una competición marcada por la calidad y la creatividad. Por su parte, el Bar D’Toxos recibió una mención especial al lograr la tapa más votada por el público, un reconocimiento que refleja la conexión directa entre cocina y cliente.
La entrega de premios, celebrada en la Praza José Sesto Casal, puso el broche final a un fin de semana que dejó imágenes difíciles de olvidar: terrazas llenas, visitantes recorriendo las calles con sus ruteros en mano y una hostelería volcada en ofrecer lo mejor de sí.
“Fueron tres jornadas de gran dinamización para el sector”, destacó el presidente de la Asociación de Hostelería de Caldas de Reis, Jesús Fariña, quien ya mira hacia el futuro con la intención de consolidar esta iniciativa y seguir atrayendo visitantes más allá de la temporada alta.
También el alcalde, Jacobo Pérez, puso en valor el impacto del evento, subrayando el ambiente “espectacular” vivido en la villa y la llegada de visitantes de otros municipios. Para el regidor, esta respuesta confirma el potencial de Caldas como motor económico y como referente en el interior de la provincia de Pontevedra.
Más allá de los premios, la Ruta de Tapas dejó algo que no se mide en cifras: la sensación de comunidad, de impulso colectivo y de orgullo local. Diez establecimientos, cientos de visitantes y miles de tapas después, Caldas de Reis ha dado el primer paso de un camino que promete crecer.
Y si algo quedó claro entre plato y plato, es que esta historia no termina aquí.
Apenas acaba de comenzar.





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