Caldas de Reis no solo es conocida por sus aguas termales y su calma cotidiana. En los últimos años, también late con fuerza al ritmo de un tatami. Y ahora, ese latido cruza fronteras.

El joven taekwondista Roi Fraga, del Club Número Phi, ha sido convocado por la selección española para disputar el Campeonato del Mundo Junior de Taekwondo, que se celebrará del 12 al 17 de abril en Tashkent (Uzbekistán), en la categoría de -73 kg. Una noticia que ha llenado de orgullo a toda la villa.

Pero detrás de esta convocatoria hay mucho más que un título. Hay una historia de constancia.

Un camino construido en silencio

Roi Fraga no ha llegado hasta aquí por casualidad. Su reciente proclamación como campeón de España fue el impulso definitivo, pero el recorrido comenzó mucho antes.

Horas de entrenamiento, sacrificios invisibles y una disciplina férrea han sido las bases de un deportista que ha sabido mantenerse firme incluso cuando los resultados no acompañaban.

Desde el Club Número Phi lo tienen claro:

“Detrás de esta convocatoria hay mucho trabajo y mucha constancia. Roi es un deportista que cuida todos los detalles, dentro y fuera del tapiz, y eso marca la diferencia”.

No es solo talento. Es carácter.

De Caldas a Tashkent: un salto internacional

La cita mundialista en Uzbekistán supone un nuevo desafío para el deportista gallego, que ya cuenta con experiencia internacional tras su paso por el Campeonato del Mundo y el Europeo cadete, donde logró un meritorio tercer puesto.

Ahora, en categoría junior, Roi llega en uno de los mejores momentos de su carrera. Sus títulos como campeón gallego en distintas categorías junior, sub-21 y senior refuerzan una progresión que no deja de crecer.

Tashkent será el escenario. Pero la historia empezó mucho antes, en Caldas.

Orgullo de un club y de toda una comunidad

Para el Club Número Phi, esta convocatoria representa mucho más que un logro individual. Es el reflejo de años de trabajo en el ámbito del alto rendimiento y una confirmación de que el esfuerzo colectivo da frutos.

También es motivo de orgullo para Caldas de Reis, que ve cómo uno de los suyos se abre camino en la élite internacional sin perder sus raíces.

Porque Roi no solo compite por sí mismo. Compite por un club, por una familia, por una comunidad entera que ha sido parte de su camino.

Deporte y formación, un equilibrio clave

Más allá del tatami, Roi Fraga compagina su carrera deportiva con sus estudios, manteniendo un equilibrio que desde el club consideran fundamental.

Esa capacidad para crecer dentro y fuera del deporte define a un atleta completo. Y quizá también explica por qué su proyección va mucho más allá de una competición puntual.

Una historia que ya inspira

Entre el 12 y el 17 de abril, todas las miradas estarán puestas en Tashkent. Pero en Caldas de Reis, cada combate se vivirá como propio.

Porque hay historias que trascienden el resultado.

Y la de Roi Fraga ya es, sin duda, una de ellas.

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