La tarde amaneció gris en Caldas de Reis, pero a las 17:00 horas nadie hablaba ya del tiempo. Cuando el desfile arrancó desde el Paseo Román López, la lluvia dejó de ser un obstáculo para convertirse en parte del decorado. Los paraguas abiertos se alineaban a lo largo del recorrido como si formasen parte de la escenografía improvisada, mientras cientos de personas entre participantes y público demostraban que el Entroido no se suspende: se celebra.

El Desfile-Concurso de Entroido, uno de los momentos más esperados del calendario festivo local, volvió a transformar las calles en un escenario al aire libre. Grupos organizados, participantes individuales y carrozas desfilaron con coreografías ensayadas, vestuarios cuidados al detalle y una energía contagiosa. Este año, muchas propuestas se inspiraron en el cine y la animación, mezclando fantasía, cultura popular y humor en una explosión de color que contrastaba con el cielo encapotado.

Hubo momentos en los que la lluvia arreció y amenazó con estropear maquillajes y doblar decorados. Pero bastaba con que la música subiera de volumen para que los pasos retomaran su firmeza. Niños con el rostro pintado sostenían bolsas de caramelos; padres y madres ajustaban capas empapadas; vecinos se reconocían tras máscaras elaboradas. El desfile no perdió ritmo: ganó carácter.

El concurso contó con una dotación total de 6.190 euros en premios, distribuidos en distintas categorías valoradas según criterios como originalidad, animación, música y calidad global de la puesta en escena. Y fue en ese ambiente festivo donde se dieron a conocer los ganadores de la jornada.
El primer premio fue para el grupo San Clemente, cuya propuesta destacó por su creatividad y cohesión a lo largo del recorrido.

El segundo premio recayó en el grupo Alfonso, reconocido por la energía y calidad de su actuación.

Más allá de los trofeos, los premios simbolizan semanas de trabajo colectivo: disfraces cosidos en reuniones vecinales, ensayos repetidos hasta la extenuación y una dedicación que, ni siquiera bajo la lluvia, perdió brillo.
A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, la organización valoró el desfile como un éxito, subrayando la elevada participación y el compromiso de asociaciones y colectivos locales.
La programación del Entroido continúa hoy con una fiesta infantil a las 17.00 horas en A Tafona, pensada especialmente para los más pequeños, que volverán a ser protagonistas en una jornada dedicada a la música, el baile y la diversión.

El ciclo festivo culminará el 20 de febrero con el tradicional Entierro de la Sardina.
Ayer quedó una imagen clara: la de un pueblo que decidió salir a la calle, mojarse y sonreír. Porque en Caldas de Reis el Entroido no depende del sol, sino de su gente. Y ayer, su gente respondió.






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