Al menos diez personas han fallecido y más de un centenar han resultado heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido este domingo en las inmediaciones de la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, según han confirmado fuentes oficiales.
El accidente se produjo alrededor de las 19:40 horas, cuando un tren de la compañía Iryo, que realizaba el trayecto Málaga–Madrid, descarriló al aproximarse a la estación de Adamuz. El convoy invadió la vía contigua, por la que circulaba un tren Alvia de Renfe con destino a Huelva, provocando la colisión y el descarrilamiento de ambos trenes.

En cuestión de minutos, el silencio del entorno rural de Adamuz fue sustituido por sirenas, gritos y escenas de confusión. Pasajeros atrapados, vagones deformados y equipajes esparcidos dibujaban un panorama de devastación.
En el tren de Iryo viajaban aproximadamente 300 pasajeros, mientras que el Alvia transportaba cerca de 200 personas.
Atención a los heridos
Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo con ambulancias, bomberos, helicópteros sanitarios y equipos de Protección Civil. Los heridos fueron trasladados a hospitales de Córdoba y de otras provincias cercanas. Varios de ellos permanecen en estado grave.
Las autoridades habilitaron líneas telefónicas de atención para los familiares de las víctimas y ofrecieron apoyo psicológico en los centros hospitalarios.
Investigación en curso
Las causas del accidente están siendo investigadas por técnicos ferroviarios y cuerpos de seguridad. Se están analizando los sistemas de señalización, el estado de la infraestructura y los datos de las cajas negras de ambos trenes.
El Gobierno ha asegurado que se informará de cualquier novedad relevante conforme avance la investigación.
Interrupción del servicio ferroviario
Como consecuencia del siniestro, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó suspendida. Las conexiones con Sevilla, Málaga y Huelva permanecieron interrumpidas durante varias horas mientras se realizaban las labores de retirada de los convoyes y revisión de las vías.
Adif, la empresa gestora de la infraestructura ferroviaria, indicó que el servicio se irá restableciendo de forma progresiva una vez se garantice la seguridad en el tramo afectado.
Reacciones oficiales
El Gobierno central, la Junta de Andalucía y diferentes instituciones expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y trasladaron su apoyo a las personas afectadas por el accidente.
Un país conmocionado
El grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz ha provocado una fuerte conmoción en toda España. La magnitud del siniestro, el elevado número de víctimas y la interrupción de una de las principales líneas de alta velocidad del país han puesto en evidencia la importancia de la seguridad en el transporte y de una respuesta rápida ante emergencias.
Mensajes de condolencia y solidaridad llegaron desde distintos puntos del país, mientras instituciones, servicios de emergencia y ciudadanos se volcaron en la atención a los afectados. El suceso ha reabierto el debate sobre la seguridad ferroviaria y ha recordado a la sociedad española la fragilidad de la vida ante tragedias de esta magnitud.





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