Caldas de Reis se prepara para vivir una de sus fiestas más emblemáticas del otoño: el Magosto, una tradición profundamente arraigada en la cultura gallega que combina historia, sabores y convivencia popular. La celebración, organizada por la Concellería de Cultura, tendrá lugar el próximo sábado 8 de noviembre, en la Praza José Sesto Casal, a partir de las 20:00 horas, con castañas asadas, vino nuevo y música para animar la velada.

El cartel difundido por el ayuntamiento anuncia un programa sencillo pero cargado de esencia: más de 200 kilos de castañas asadas y vino nuevo de balde, manteniendo viva una costumbre que ha pasado de generación en generación. La noche contará también con la actuación musical de una DJ invitada, que pondrá ritmo a la fiesta para vecinos, familias y visitantes.

Y aunque el tiempo no acompañe, la cita está asegurada: se instalará una carpa para garantizar que la lluvia no detenga la celebración. La imagen promocional muestra elementos gráficos en tonos naranjas que evocan el calor de las brasas y el ambiente acogedor del otoño, junto con la fecha, la hora y el lugar del evento.

Una tradición con raíces ancestrales

El Magosto no es solo una fiesta gastronómica: es un ritual comunitario que se remonta a tiempos muy antiguos. Mucho antes del cristianismo, los pueblos que habitaban el noroeste de la Península Ibérica se reunían alrededor de hogueras para celebrar el final de la cosecha de la castaña y la llegada de la estación fría. La castaña, alimento básico durante siglos en la Galicia rural, se recogía, se asaba y se compartía como símbolo de abundancia y protección para el invierno.

La etimología de la palabra “Magosto” suele vincularse al latín magnus ustus —“gran fuego” o “gran asado”—, una referencia directa a las hogueras que siguen siendo el corazón de la celebración. En muchas zonas de Galicia, el Magosto se relaciona también con antiguas festividades celtas como el Samaín, que marcaban la transición entre ciclos del año y el tiempo dedicado al recuerdo de los antepasados.

Con el paso de los siglos, la fiesta evolucionó, pero mantuvo sus pilares esenciales: fuego, castañas asadas, vino nuevo, convivencia comunitaria.

Hoy es una de las celebraciones otoñales más queridas y participadas de Galicia.

Caldas de Reis: tradición que se renueva

En Caldas de Reis, el Magosto se ha convertido en una fecha muy esperada por vecinos y visitantes. La villa termal abraza el espíritu de la celebración combinando respeto por las tradiciones y un ambiente festivo y contemporáneo. La distribución gratuita de castañas y de vino nuevo refuerza el carácter popular del evento, que invita a compartir, convivir y reforzar la identidad cultural.

La organización destaca que esta es “unha das citas máis agardadas do outono en Caldas de Reis”, animando a toda la ciudadanía a participar. La música, las castañas y el calor humano prometen convertir la noche de noviembre en un momento de alegría colectiva, tal y como dictan las costumbres más antiguas.

Una noche para celebrar el otoño gallego

Con raíces paganas, sabor a tradición y un espíritu comunitario que ha sobrevivido a los siglos, el Magosto sigue siendo uno de los símbolos más representativos del otoño en Galicia. Y en Caldas de Reis, cobra vida con entusiasmo renovado entre castañas humeantes, vino nuevo y el ambiente animado de la música.

El sábado, cuando se encienda el fuego en la Praza José Sesto Casal, cada castaña asada será algo más que un fruto de otoño: será un pedazo de historia gallega compartido con todos.

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