Cuando el otoño tiñe de ocres los bosques gallegos y las castañas comienzan a perfumar las calles, la repostería tradicional vuelve a ocupar su lugar en las mesas. Entre los dulces más emblemáticos de la temporada destaca la Bica de Castañas, una versión otoñal de la clásica bica gallega, que combina la sencillez rural con la elegancia de los sabores de temporada.
El alma dulce de Galicia
Originaria de la provincia de Ourense, la bica es un bizcocho denso, húmedo y de sabor profundo, que tradicionalmente se elabora con mantequilla, huevos y azúcar. Su textura compacta y su capa crujiente de azúcar la convierten en una de las joyas de la repostería gallega.
En esta versión, la harina de castañas sustituye parte de la de trigo, aportando un toque terroso, dulce y ligeramente ahumado, que transforma la receta en una experiencia sensorial única.
“La harina de castañas no solo añade sabor, también le da una textura más suave y un aroma inconfundible”, explica Coque Fariña, quien comparte su receta casera, perfecta para acompañar una tarde de lluvia con una taza de café o té.
La receta: Bica de Castañas
Ingredientes
- 200 g de harina de castañas
- 50 g de harina de trigo
- 200 g de mantequilla fundida
- 200 g de azúcar
- 4 huevos
- 16 g de levadura química
- Azúcar y canela para espolvorear
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C y forra un molde rectangular con papel de horno.
- Bate la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema suave y blanquecina.
- Añade los huevos uno a uno, integrándolos completamente.
- Mezcla las harinas y la levadura, tamízalas y agrégalas poco a poco a la masa, con movimientos envolventes.
- Vierte en el molde, alisa la superficie y espolvorea con azúcar y canela.
- Hornea 35-45 minutos, hasta que el centro esté cocido.
- Deja reposar, desmolda y enfría sobre una rejilla.
El sabor de la tierra y de la memoria
Cada trozo de esta bica cuenta una historia: la de los bosques gallegos, las tardes de otoño y las recetas que pasan de generación en generación. Es un postre que no busca sorprender con artificios, sino conquistar con autenticidad.
La Bica de Castañas es mucho más que un dulce. Es el reflejo del paisaje gallego en forma de bizcocho: cálido, acogedor y profundamente ligado a la tierra. Ideal para compartir, celebrar y recordar que las mejores cosas, como las tradiciones, se cuecen a fuego lento.
Consejo del chef:
Acompaña la bica con una crema de castañas casera o con un toque de nata montada. Y si quieres potenciar su sabor, añade una pizca de ralladura de naranja a la masa.
La Bica de Castañas es el otoño hecho postre.







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