El sonido de las obras quedó atrás. Las puertas se abrirán por fin el 8 de noviembre: ese día, Caldas de Reis inaugurará el nuevo Fogar do Maior, un espacio pensado para quienes han construido, con sus manos y su memoria, el corazón del municipio. Dos días después, el lunes 10, las actividades empezarán a llenar de vida las nuevas instalaciones, situadas en el Camiño Sardanela.

El edificio, de más de 800 metros cuadrados, respira amplitud y luz. Cuenta con aulas polivalentes, salones sociales y zonas de descanso. Pero más allá de los metros y las paredes, el alcalde Jacobo Pérez destaca su verdadero valor:
“Será un lugar donde las vecinas y vecinos que acudan siempre estarán acompañados”, asegura.
Con esta apertura, el gobierno local cumple uno de sus proyectos más esperados: ofrecer a las personas mayores un entorno donde el bienestar no sea un privilegio, sino una rutina compartida. “Queríamos un sitio céntrico, accesible y cómodo, con aparcamiento cerca. Un espacio que invite a entrar y quedarse”, explica Pérez.
Una comunidad que opina, propone y participa
El nuevo Fogar do Maior no nació solo de planos y presupuestos. Su diseño y programación se apoyan en las encuestas realizadas por la Concellería de Benestar Social e Maiores, que recogieron la voz de centenares de vecinos y vecinas. Las conclusiones son alentadoras: más del 97 % de las personas mayores manifestaron su satisfacción con los servicios y actividades municipales.
“Estos datos nos animan a seguir”, señala el alcalde. “Demuestran que hay un gran interés en participar en actividades que mejoran el estado físico y anímico, que ayudan a combatir la soledad y fortalecen las amistades”.
Entre las sugerencias que surgieron, destacan la eliminación de barreras arquitectónicas, la mejora de los servicios de proximidad y la ampliación de la oferta cultural y lúdica. Muchos también pidieron más espacios intergeneracionales, donde los mayores puedan compartir tiempo con los más jóvenes.
“Todas estas propuestas las asumimos como una hoja de ruta. Queremos seguir construyendo una Caldas más accesible, amable y participativa para todos y todas”, añadió Pérez.
Envejecer con dignidad: una tarea colectiva
El alcalde concluyó con un mensaje de agradecimiento a quienes participaron en las encuestas:
“Su interés nos ayuda a mejorar, pero también nos recuerda que envejecer con dignidad es un reto que debemos asumir como comunidad. Caldas crece cuando nuestras personas mayores viven mejor”.
El nuevo Fogar do Maior no será solo un edificio. Será un punto de encuentro, un refugio cálido contra la soledad y una celebración cotidiana de la vida compartida. Un lugar donde cada conversación, cada actividad y cada risa reafirmarán que el paso del tiempo también puede ser sinónimo de plenitud.





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