En Caldas de Reis, las cifras del paro bajan, pero detrás de cada número hay un rostro, una historia y un esfuerzo compartido. Las calles tranquilas de la villa esconden un pulso constante por ofrecer oportunidades a quienes buscan un futuro más estable. Y este 2025, el Concello vuelve a dar un paso adelante sumándose a una nueva edición del Programa Integrado de Empleo (PIE), una iniciativa que une administraciones, empresas y personas con un mismo propósito: abrir puertas donde antes había incertidumbre.

El alcalde, Jacobo Pérez Gulín, lo resume con una convicción sencilla pero poderosa:

“Apostamos por políticas activas de empleo, sobre todo aquellas que logran resultados reales y que ayudan a quienes más lo necesitan a encontrar su sitio en el mercado laboral.”

No se trata solo de estadísticas. Se trata de acompañar a mayores de 52 años que temen quedar fuera del mercado; de ofrecer herramientas a mujeres que buscan reinventarse; de dar un impulso a jóvenes menores de 30 que quieren quedarse en su tierra; o de apoyar a personas inmigrantes y en riesgo de exclusión social. En definitiva, se trata de construir una red de apoyo que permita que nadie quede atrás.

El Programa Integrado de Empleo, cofinanciado por la Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Emprego, Comercio e Emigración, y el Servicio Público de Empleo Estatal, incluye este año a los municipios de Caldas de Reis, Cuntis, Barro, Portas, A Estrada y Moraña. En ediciones anteriores, la iniciativa registró un alto porcentaje de inserción laboral, algo que el gobierno local considera un motivo de orgullo, pero también un compromiso renovado.

Entre las actividades formativas previstas destacan cursos de logística de almacén, técnicas de venta, operativa de caja, soldadura, fontanería, informática, conducción de carretillas elevadoras, manipulación de alimentos o habilidades sociales y búsqueda eficaz de empleo. Formación práctica y cercana, pensada para responder a las necesidades reales del mercado y al mismo tiempo mejorar la confianza y la autoestima de quienes participan.

Pérez Gulín subraya también el papel fundamental del tejido empresarial local:

“Muchas empresas de Caldas se han implicado desde el principio en este programa y varias ya han mostrado su interés en seguir colaborando. Les animamos a continuar, porque el PIE no solo forma a trabajadores: también ayuda a las empresas a encontrar talento y a crecer junto a su comunidad.”

Y los resultados se notan. En septiembre, la tasa de desempleo en Caldas descendió por debajo del 8,5%, el nivel más bajo en años. Una cifra que contrasta con el 15% previo a la crisis de 2008 y que refleja un cambio sostenido. Pero el alcalde lo tiene claro:

“No es momento de relajarse, sino de seguir trabajando con más fuerza. Cada empleo creado es una historia de esperanza.”

Porque detrás de cada taller, de cada curso y de cada nuevo contrato, hay una misma idea latiendo: que el desarrollo no se mide solo en infraestructuras, sino en dignidad, oportunidades y futuro compartido. Y en eso, Caldas de Reis lleva ventaja: ha hecho del empleo no solo una meta económica, sino una causa profundamente humana.

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