Por Coque Fariña, chef de cocina 

Hornear galletas caseras es sencillo, divertido y profundamente gratificante. Mezclar los ingredientes, dar forma a la masa y ver cómo tus creaciones se doran en el horno tiene algo de mágico. Además, es una actividad relajante que puedes disfrutar en solitario o compartir con amigos y familia. A los niños les encanta participar, y no hay nada como el aroma y el sabor de una galleta recién salida del horno.

Las galletas que vamos a preparar hoy capturan a la perfección la esencia del otoño. La combinación de chocolate negro y avellanas aporta un sabor intenso y ligeramente terroso, pero lo que realmente las hace especiales es el mix de especias otoñales. Estas especias evocan calidez, confort y los aromas ricos y envolventes de la temporada de cosecha.


Mi mix de especias de otoño

Para este mix utilizo una combinación que es el alma de muchas recetas de esta estación:

  • Canela
  • Jengibre
  • Cardamomo
  • Nuez moscada
  • Anís estrellado

En un tarrito de cristal pongo dos cucharadas de canela, una de cada una de las otras especias y una flor de anís estrellado.
El resultado es una mezcla cálida, ligeramente picante y muy aromática, ideal para cualquier dulce otoñal.


Receta de mis Galletas de Otoño

Ingredientes:

  • 1 huevo + 1 yema
  • 150 g de azúcar moreno
  • 150 g de mantequilla fundida
  • 300 g de harina
  • 1 cucharadita del mix de especias de otoño (canela, jengibre, cardamomo, nuez moscada y anís estrellado)
  • 70 g de chocolate negro picado
  • Avellanas troceadas
  • Escamas de sal (opcional)

Preparación:

  1. En un bol grande, bate el huevo, la yema, el azúcar moreno y la mantequilla fundida. Mezcla bien hasta obtener una textura homogénea.
  2. Añade la cucharadita del mix de especias —¡ese toque que da el sabor inconfundible del otoño!— y ve incorporando la harina poco a poco, mezclando suavemente.
  3. Cuando la masa esté casi formada, agrega el chocolate negro picado y las avellanas troceadas. Amasa solo lo necesario para integrar los ingredientes, sin trabajarla en exceso.
  4. Precalienta el horno a 180 ºC. En una bandeja cubierta con papel de hornear, forma las galletas. Quedan especialmente ricas si las haces grandes y algo gruesas.
  5. Justo antes de hornear, espolvorea unas escamas de sal sobre cada galleta. Ese pequeño contraste realza el dulzor de la masa y el amargor del chocolate.
  6. Hornea a 180 ºC durante unos 20 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño; retíralas cuando los bordes estén dorados y el centro todavía algo tierno. Recuerda que al enfriar se endurecen un poco, así que es mejor sacarlas ligeramente blandas.
  7. Deja enfriar sobre una rejilla.

Y ahí las tienes: unas galletas deliciosas, perfectas para acompañar una merienda otoñal con un café o un té caliente.

Porque el otoño sabe a hogar, a calma y a galletas recién horneadas.

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