El salón de plenos del Concello de Caldas de Reis se llenó este viernes de sonrisas, emoción y orgullo compartido. Allí, los jóvenes del Club Número Phi recibieron un homenaje que quedará grabado en su memoria: el reconocimiento como Deportistas Galegos de Alto Nivel (DGAN), un distintivo que la Xunta de Galicia concede a quienes logran destacar en el deporte autonómico, nacional e internacional.

No era un acto más en la agenda institucional. En el año en que el club celebra su quinto aniversario, este reconocimiento llega como símbolo de todo lo sembrado en tan poco tiempo. Cinco nombres, cinco trayectorias que ya forman parte de la historia deportiva de Caldas: Katy Rebón, campeona de España en varias categorías y bronce europeo; Roi Fraga, subcampeón de España y medallista continental; Ayrton Iglesias, constante y disciplinado, forjado entre títulos gallegos y nacionales; Alejandro Quintela y Bruno García, los más jóvenes, que ya saben lo que es subir al podio y que representan el futuro inmediato del taekwondo caldense.

Las autoridades locales, presentes en el acto, no escatimaron palabras de admiración. Más allá de los triunfos, subrayaron el ejemplo que estos deportistas encarnan para toda una generación, recordando que: “Noraboa a deportistas, clube e familias por formar non só grandes competidores, senón grandísimas persoas”. El aplauso de las familias y compañeros se convirtió entonces en el mejor premio, un reconocimiento que resonaba más fuerte que cualquier medalla.

Entre abrazos y fotografías, se hizo evidente que el deporte es también comunidad. La recepción oficial, más que un protocolo, fue una declaración de compromiso: Caldas de Reis cree en su cantera, en sus valores y en la fuerza transformadora del deporte. Desde el Club Número Phi, el agradecimiento fue sincero. Para ellos, este gesto no solo distingue a sus atletas, sino que impulsa la ilusión de todos los niños y niñas que empiezan a soñar con un futuro en el tatami.

Ese día quedó claro que lo verdaderamente importante no son solo los títulos acumulados, sino el camino recorrido, el esfuerzo compartido y la esperanza que se enciende en cada logro. Caldas celebró a sus campeones, y en sus miradas se adivinaba que lo mejor aún está por venir.

Deja un comentario

Archivos