El alcalde de Caldas de Reis, Jacobo Pérez Gulín, ha solicitado formalmente una reunión en Madrid con el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible en la que puedan participar también representantes vecinales. El objetivo: presentar propuestas de mejora al estudio de la futura Variante Oeste y garantizar que el proyecto responda a las necesidades reales del municipio.
“La ciudadanía y las instituciones tenemos que ir de la mano”
En declaraciones a la prensa local, el regidor insistió en que su prioridad es proteger a los vecinos:
“Queremos una variante que dé respuesta a las necesidades del municipio sin que eso suponga un agravio para nuestros vecinos y vecinas. La ciudadanía y las instituciones tenemos que ir de la mano para conseguirlo”, subrayó.
Pérez recordó que el Pleno de la Corporación aprobó por unanimidad en 2008 un trazado alternativo que no afecta a viviendas ni divide parroquias, y recalcó que esa sigue siendo la mejor opción.
“No podemos permitir que ninguna vivienda se vea afectada. Nuestra posición es clara: apostamos por la propuesta de 2008, que fue consensuada y respetuosa con la gente”, defendió.
Separar proyectos para minimizar impactos
El alcalde también reclama que se diferencien en dos proyectos las actuaciones previstas:
- uno específico para el acceso al Puerto de Vilagarcía, que es el que más impacto tendría en las parroquias caldenses;
- y otro exclusivamente para la Variante Oeste, con un trazado más equilibrado para Caldas.
Reunión con el subdelegado Abel Losada
Antes de enviar la solicitud a Madrid, Pérez trasladó estas demandas al subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, con quien se reunió esta mañana.
El subdelegado calificó de “muy razonables” las propuestas del Concello:
“Está claro que el Ayuntamiento está muy interesado en la ejecución de esta infraestructura, necesaria para sacar el tráfico de la N-640 del centro urbano. Escuchar a los alcaldes, que son los legítimos representantes de la ciudadanía, solo puede conducir a que el diseño finalmente elegido sea el mejor”, afirmó.
Losada animó además a Pérez a defender el trazado aprobado en 2008, basado en una conexión entre Tivo (N-550) y las inmediaciones del polígono de Veigas de Almorzar (N-640).
Un proceso con amplia participación ciudadana
El Concello está ultimando las alegaciones al estudio informativo que serán presentadas en el Pleno municipal del 25 de septiembre, con el objetivo de lograr el mayor consenso posible.
Pérez adelantó que se espera presentar cerca de un millar de alegaciones, muchas de ellas elaboradas gracias a un modelo estándar facilitado por el propio Ayuntamiento para agilizar la participación vecinal.
“La implicación de la vecindad está siendo ejemplar. Queremos que cada voz cuente y que el Ministerio entienda que esta variante debe hacerse, pero de la mejor manera posible”, recalcó el alcalde.
El plazo para presentar alegaciones ante el Ministerio concluye a principios de octubre, y el Concello de Caldas confía en que este proceso participativo marque el futuro de una infraestructura llamada a transformar la movilidad del municipio sin dañar su tejido social.







Deja un comentario