La Variante Oeste, el proyecto diseñado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para enlazar las carreteras N-550 y N-640 con el fin de desviar el tráfico pesado del centro de Caldas de Reis, ha generado un movimiento ciudadano sin precedentes en la villa. En las últimas semanas se han presentado más de cuatrocientas alegaciones, muchas de ellas elaboradas a través del modelo de documento facilitado por el propio Concello, lo que refleja la magnitud de la preocupación vecinal.

Para muchos vecinos, el temor no se reduce a cuestiones técnicas. Hablan de la posibilidad de perder la tranquilidad de sus hogares, de ver afectadas zonas emblemáticas como la Ponte da Ferrería o Veigas de Almorzar y de la incertidumbre sobre cómo las obras podrían cambiar la vida cotidiana en la villa. “No entendemos todos los detalles del proyecto, pero sí sabemos lo que significa nuestra casa y nuestro barrio. Necesitamos ser escuchados”, comentaba una de las vecinas tras presentar su alegación.

El alcalde de Caldas, Jacobo Pérez, explica que la administración local ha actuado desde el primer momento con transparencia y apoyo directo a la ciudadanía. “En las últimas semanas recibimos a un gran número de personas afectadas o interesadas en conocer en detalle el proyecto y en todo momento les ofrecimos todas las facilidades”, aseguró. Con el objetivo de simplificar los trámites, el Concello elaboró un modelo de alegación estándar y puso a disposición del vecindario a sus técnicos para resolver dudas y orientar en la redacción de aportaciones.

Además de respaldar las demandas vecinales, el propio Concello presentará alegaciones oficiales en las que solicitará que las obras no afecten a ninguna vivienda y que se respeten elementos patrimoniales clave. El documento, que está siendo ultimado por los técnicos municipales, incluirá propuestas específicas para la protección de zonas sensibles y para mejorar la integración del futuro trazado. Pérez recordó que, según los informes técnicos, la Variante Oeste es la alternativa que menor impacto produce entre todas las estudiadas, aunque reconoció que es fundamental introducir mejoras que respondan a las inquietudes de la población.

El debate sobre el proyecto también se trasladó al ámbito político. El alcalde lamentó el cambio de postura del Partido Popular, que inicialmente había coincidido con PSOE y BNG en considerar la Variante Oeste como la mejor opción, y acusó a los populares de dar un giro “partidista y electoralista”. “La vecindad tiene claro quién trabaja con el objetivo de defender sus intereses y quién lo hace en función de las siglas políticas”, apuntó el regidor.

La próxima semana, Jacobo Pérez mantendrá una reunión en la Subdelegación del Gobierno con Abel Losada, en la que entregará oficialmente las alegaciones presentadas por los vecinos y trasladará también las propuestas municipales para mejorar el futuro proyecto. Confiado en que el Ministerio tenga en cuenta las aportaciones, el alcalde defiende que la Variante Oeste debe convertirse en una solución para el tráfico pesado que atraviesa la villa, pero sin sacrificar viviendas ni identidad.

La Voz de Caldas seguirá acompañando cada paso de esta historia, recogiendo las voces, los miedos y las esperanzas de todos aquellos que creen que progreso y respeto por la comunidad pueden caminar juntos.

Deja un comentario

Archivos